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    November 20

    BOBO DIOULASSO

    “… son las 9 de la mañana y voy camino de Bobo. Hemos salido de Banfora hacia las 8. Árboles y arbustos de distintas formas y de tamaño parecido dan forma a un paisaje verde y llano. Destaca el padre de todos ellos. Inmenso y sólido, el baobab hace alarde de su status de árbol más antiguo sobre la faz de la tierra. A lo lejos se divisa alguna colina con piedras y arena que varía la monótona vista verde. De vez en cuando nos cruzamos con campesinos, mujeres y niños que recogen la caña de azúcar una vez quemada. Es la temporada. Los niños saludan al autobús como suele hacer cualquier niño. Los hombres y las mujeres lo hacen también alguna vez. Hay también vacas, aunque no sagradas como en otras culturas. Intento descifrar unas letras chinas escritas en la ventana. Debe ser algo así como – salida de socorro – en chino. Sí, China ha llegado a África. Veo cabezas apoyadas en asientos normalmente rasgados y desgastados. Algunas están tapadas por velos. Otras muestran pelos alisados casi a la fuerza. Son las de las mujeres. El resto, tienen a penas algo de pelo. Por lo general están rapadas. Son las de los hombres. El camino lo hacemos al ritmo de Alpha Blondy, cantante rasta de reggae africano. En este momento entona una canción que tiene como estribillo “…Sankara, Thomas Sankara, Sankara, Thomas Sankara…”. Es buena. Me gusta. El asiento no es muy cómodo. Pero estoy a gusto. La música, la experiencia, el paisaje, la niña que hay sentada detrás mío con la que comparto miradas y sonrisas de complicidad. A mi lado duermen mis compañeras de periplo. Deben estar soñando. Con las cascadas de Banfora, o con el lago Tangranela y sus hipopótamos, o será con las grandes rocas de los Dom? En cualquier caso, están cansadas. Y sueñan. Pero seguro que les gusta. África gusta!…”

     

    Pues sí, por fin la semana pasada salí de Ouaga. Ya tenía ganas de dejar atrás por unos días la contaminación, el calor, el ruido, y si me apuráis, el stress de la capital.

    En los súper 4x4 de la ONU nos vamos casi 400km hacia el oeste. El viaje estaba previsto para 3 días de reencuentro con los voluntarios de Naciones Unidas de Burkina Faso. Mis compis y yo nos quedamos dos más y aprovechamos para visitar el sudoeste del país, al sur de Bobo donde tenía lugar el encuentro. Bobo Dioulasso es la segunda ciudad del país. Mucho más relajada y jovial, Bobo está repleta de artistas: artesanos que trabajan la madera y las telas, músicos que tocan el djembé y demás instrumentos africanos, bailarinas al ritmo de tam tam… En ella viven dos tribus principalmente, los Bobo y los Dioula. De ahí su nombre, Bobo Dioulasso, el pueblo de los Bobo y los Dioula. No hay problemas entre ellos. En Burkina rara vez los hay. Además de no haber riquezas naturales suficientes como para que las grandes potencias provoquen conflictos entre las tribus, éstas se llevan estupendamente gracias a la “plaisanterie ethnique”. Según perteneces a una tribu u otra, tus antepasados fueron esclavos o dueños de otras tribus. Y de manera simpática y alegre, las personas de distintas tribus se llaman esclavos los unos a los otros y se hacen todo tipo de bromas al respecto.

     

    El reencuentro es una buena oportunidad para conocer mejor durante dos dias al resto del equipo de voluntarios y sus respectivos proyectos. Esta bastante interesante. Proyectos de distribución y logística de alimentos, sensibilización contra el SIDA, lucha por la igualdad de género y conservación del medio ambiente.

    El 5 de diciembre es el día internacional del voluntariado y cada uno de nosotros ha de programar una actividad con el fin de promover los valores y beneficios de éste. Yo quiero organizar un día de formación en informática en la prisión de Ouagadougou. Por lo visto es complicado. Aprovecharé la presencia de futuros informáticos en mi asociación y lo intentaremos.

     

    November 12

    MI PROYECTO

    Mi proyecto consiste en crear una base de datos accesible en la red, de todas las ONG de Burkina Faso. Esto contribuirá a controlar las ONG fraudulentas, crear redes de colaboración entres ONG, fomentar el voluntariado, dar a conocer los principales resultados de éstas, y sobretodo facilitar el acceso a la financiación de proyectos de desarrollo.

    Mi rol, gestionar todo esto mediante reuniones con los organismos interesados en la base de datos y las ONG, recopilar, resumir y ordenar información, y realizar el trabajo técnico de informática con la ayuda de especialistas en bases de datos.

     

    Tras un mes y unos días, parece que finalmente el proyecto comienza a avanzar y ya hace poco más de una semana que trabajo a diario. Hay que decir que el choque profesional cuando se trabaja con gente autóctona es fuerte. El ritmo y los medios de trabajo no son en absoluto como podemos estar acostumbrados en Europa. Hizo falta que llegara de sus vacaciones mi tutora en el PNUD, Nelly, para explicarme bien cuales eran mis prioridades y mi rol en el proyecto de la creación de la base de datos. El problema era que los dos informáticos que estaban conmigo en el equipo, tenían otras prioridades. Uno de ellos, Ferdinand, no se quería mover hasta que no llegue la financiación (que realmente no es necesaria) y además esta metido en otros proyectos. El otro es mi querido amigo Yatta, todo un personaje, gracias al cual andamos riéndonos todo el mes mis compañeras y yo. Su problema es que la lía cada dos por tres y estropea todo ordenador que toca, retrasando siempre el trabajo.

     

    Nelly es una chica francesa encargada de los voluntarios de Naciones Unidas que lleva 4 años en Burkina. Ella es la que nos entrevisto tanto a mi como a mis compañeras, y la que nos sirvió de guía para todo en nuestros primeros días. Se va en un mes a vivir a Níger, país vecino, así que nada más llegamos yo y Ade, ella se fue a vivir con un amigo y nos dejó libre la casa en la que estaba alquilada.

     

    Yatta es un personaje procedente de Níger, cuya familia pertenece a un pueblo del norte de Benin (país limítrofe al sur de Burkina). Su madre era una princesa y toda su familia goza de sangre real en su región. El es el menor de veintitantos hermanos, y estudia último curso de informática en el ISIG, además de participar como voluntario del AVISIG (asociación de voluntarios del ISIG). Según dice, en el pueblo originario de su familia, nadie puede visitarla sino ha nacido allí o no es un familiar, al tratarse de una familia real. Así que quedan casi aislados con todo contacto con el exterior. Su tío, además de brujo, es ahora el mandamás del pueblo. Yatta cuenta que cuando era pequeño enfermó de fiebre amarilla. Lo llevaron a ver a su tío para que lo curara. Este mojó una toalla en el río y la puso sobre el cuello de Yatta durante unos minutos, hasta que esta se volvió totalmente amarilla. En ese momento el tío la cogió y la escurrió una sola vez dejándola de nuevo blanca como una nube. A partir de entonces Yatta no cae enfermo tan fácilmente. Igualmente curó a su hermana de migrañas acariciándola con una hojita de una planta determinada sobre la frente. Se conoce que se utilizan mucho las plantas como recurso medicinal.

     

    En África se dice que los extranjeros sólo conocerán un África, el África banal, de las enfermedades, la pobreza, las guerras y demás situaciones traídas por el hombre blanco. La otra cara del continente, es la de la magia, negra y blanca, los brujos bajo los baobab, los curanderos, y toda una serie de fenómenos paranormales que escapan a toda lógica del blanco. Esta es la parte de este continente que Yatta se esfuerza en hacerme comprender que nunca descubriré por la falta de fe que nos caracteriza a los extranjeros. En fin, cuestión de creer o no creer. La verdad que los rostros de las personas que cuentan este tipo de leyendas, se muestran sinceros y realistas. Pero creer a Yatta cuando me dice que no hay que hacer enfadar a su tío o el hierro se derrite convirtiéndose en agua, me cuesta la verdad. El sin embargo cree a ciencia cierta puesto parece ser que lo ha visto con sus propios ojos. Seguiré contando historias relacionadas con todo esto, pero yo si no lo veo, no lo creo!

    November 02

    MANA WANA

    ...dicen en Ouagadougou... Tras tres semanas en Ouaga, la cosa va viento en popa. Mejor adaptacion, nuestra casa cada vez se parece mas a una "hogar", aumentan las amistades, tanto locales como extranjeras, y mi rol en el proyecto va viendo la luz. Actividades como ir a la piscina, al gimnasio o a judo, cubren el tiempo libre. Aun asi, uno siempre se organiza para compartir birras africanas de 65cl ...

     

    Tengo varias anécdotas para contar, pero me limitaré a las dos que parecen más interesantes,

              La semana pasada fue el vigésimo aniversario de la llegada al poder del actual “presidente” de la república, y a su vez del asesinato del ché guevara africano Thomas Sankara. Os situo. Thomas Sankara es conocido por este pseudonimo porque fue durante tres años uno de los pocos gobernantes africanos que valoró a su pueblo e intento un desarrollo desde dentro. Blaise Compaoré, el actual “presidente” (o dictador, a gusto del lector..) era intimo amigo de Thomas Sankara desde la infancia. Juntos en el 84 echaron del poder, gracias al apoyo militar, al antiguo dictador. Comenzaron tres años de prosperidad y progreso para el pueblo burkinabés. Pero esto no podia durar mucho en un continente cargado de golpes de estado, corrupcion y fuertes intereses economicos. Blaise Compaoré, numero dos de la revolucion, se vio pronto seducido por la idea de tomar el poder en sus manos como le propusieron sus homonimos de Costa de Marfil y Francia. Thomas Sankara fue asesinado. Empezo aqui una figura, un mito, Thomas Sankara paso a la historia como un ídolo africano. Transcurridos veinte años, diversos actos y manifestaciones en su memoria, habian sido organizados. Internet, debia ser el instrumento clave para su organizacion. Pero por alguna extraña razón, el pais quedo privado de la red durante casi cuatro dias, justo los precedentes a la fecha senalada. Se dice pues que el gobierno quiso evitar que creciera la publicidad del mito Sankara, y evitar apoyo exterior de posibles levantamientos del pueblo sankarista.

    En relación a esto, los militares dispararon al aire una de las tardes previas al día esperado, debido a un revuelo de gente que ejercia el derecho de expresion en las calles del centro de la ciudad. Bromas las justas con estos militares. 

             Hace unos dias, alguien me conto que políticos y gente influyente, mantienen relaciones sexuales con mujeres pobres y dementes que deambulan por las calles. Según antiguas creencias, esto proporciona suerte y más poder. A veces, paseando, uno se topa con alguna mujer vestida con trapos, y sin piernas, con una niña en perfectas condiciones. Esta, ejerce la labor de pedigüeña para alimentar a la amante de alguna personalidad burkinabesa…

     

    Aqui dejo un fragmento de un libro llamado “Ebano”, que me regaló un gran tipo, en el que su autor, un tal Kapuscinski, describe a la perfección el panorama de las calles más transitadas de toda gran ciudad africana.

    “…uno de los problemas más grandes de Africa, lo forman las personas que emigran del campo a la ciudad y viven hacinados y deambulando por las calles si encontrar en ellas ninguna ocupación ni lugar propio. En Europa la aglomeración tiene un ritmo y una dirección determinada, a menudo caracterizados por la prisa. En Africa, sólo un pequeña parte se comporta así. El resto no va a ningún lado, deambula, permanece sentada en la sombra, dormita, mira a su alrededor… no tiene nada que hacer, nadie le espera, pasa hambre por lo general  y el menor acontecimiento – una riña, un accidente, un ladrón atrapado – inmediatamente reúne una multitud de esa gente. Ese malestar a menudo se ve acrecentado por la sensación de desarraigo y de ser un inmigrante no querido ya que proviene de otra tribu y es visto como un competidor más por los extraños recursos existentes…”

      

     

    NOTICIAS DE BURKINA FASO

    Ya ando en tierras africanas desde hace semana y media. Paso calor, respiro contaminación (habitual en capitales africanas), como mucho arroz y tengo un paisaje muy distinto al que estoy habituado. Pero pese parecer lo contrario, estoy contento.
     
    Uagadugu (premio a quien llegue a pronunciarlo…) es una ciudad grande (1mill de hab.) y capital de Burkina Faso, donde pasaré los próximos 6 meses y a la que no me canso de decir que estáis invitados. La gente es más bien agradable, el buen trato al europeo, con un respeto poco merecido, esta siempre presente y el día se hace ameno. Las calles asfaltadas son más bien pocas, la tierra roja abunda y hay árboles allá donde mires. Eso si, no te das cuenta hasta que no subes unos pisos de algún edificio. Cosa que es muy probable no hayan hecho en la vida la mayoría de la poblacion autoctona, ya que podemos contar con las manos los edificios de más de tres pisos, que son por norma instituciones importantes a las que no todo el mundo entra porque sí por fácil que parezca. Las mujeres y los niños venden fruta, y utensilios poco útiles que pasean en sus cabezas por la calle con un equilibrio asombroso. Los hombres venden en puestos fijos, o pasan el rato sentados tomando té y mirando la gente pasar.
     
    Vivo en un barrio a quince minutos del centro en moto o taxi. Me muevo en una mobylette que me ha salido algo cara, y comparto casa con dos chicas españolas que hacen la misma beca. Está arreglada a la europea; aire acondicionado, cocina, baño, etc. Es algo austera aunque no lo parezca. El barrio de los blancos, ricos y las embajadas nos queda un poco lejos.
     
    La primera semana de trabajo ha sido intensa. Ser voluntario de NU parece serio. Hago parte de un equipo encargado de crear una base de datos para almacenar las ONG burkinabesas, con el fin de conocerse y colaborar, controlar las ONG fraudulentas, y facilitar la cooperación de occidente.  
     
    Para contactarme,
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    October 29

    Africa's life

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